En la medida que el deterioro moral avanza en la sociedad dominicana, mayores son los esfuerzos en convertir ventajas politiqueras en normativas de libre aceptación. Con la tranquilidad del convencido, se pretenden justificar lo anti-ético, los anti-valores, lo inmoral, como algo normal.

Creo que es necesario, establecer criterios ahora, porque más tarde será más triste.

No hay que hacer un ejercicio de auto-crítica, sobre todo ,tratando de decir lo que hicimos ayer, que hoy no tenemos el valor de defender; a veces refugiarse en el pasado es una excelente excusa, sobre todo los que ayer hicieron algo relevante , y hoy, justifican y acompañan, degradaciones éticas, iguales o peores que las que ayer combatíamos. Mantener el silencio cómplice frente al creciente tsunami inmoral que nos arropa, es simplemente criminal.

Podríamos hacer un rosario de evaluaciones de los comportamientos anti-éticos e inmorales, que exhiben determinados personajes, pero correríamos el riesgo de levantar un sumario de acusación e imputaciones sancionadas por los códigos penales vigentes, pero la profundidad del juzgamiento público, no llega a esos niveles y solo nos queda el juzgamiento en el marco del código ético y moral que como reserva de la sociedad nos queda. La podredumbre del ejercicio partidario descalifica por igual a gubernamentales y opositores (¿opositores, a qué?).

La presente campaña electoral abierta para optar por cargos en el Congreso Nacional, ha sido un verdadero ejercicio de Strip tease, donde hemos asistido a un verdadero destape ético, digno de los mejores burdeles de Moulin Rouge, la propuesta de un largo periodo congresual de seis largos años, a disparado a niveles inimaginables los comportamientos partidarios, no hay, no existe, ninguna diferencia entre lo que hacen unos y deshacen otros.

El Constitucional derecho de elegir y ser elegido, se encuentra secuestrado en el oscuro recinto de la componenda partidaria, para justificar lo injustificable. Descalificados de todos los colores se presentan ante la ventanilla partidaria a buscar su curul, por los ingentes servicios prestado al partido; la estructura partidaria cuan prostituta endeudada no esconde su pudor y deja ver su refajo, al presentar a proxenetas, narcotraficantes, estafadores, violadores, alcohólicos, degenerados, testaferros, prestamistas, buscados por la ley, como pundonorosos ciudadanos dignos de ocupar un escaño en el Congreso Nacional. Poco importa la condición ética o moral del presentado, aunque la percepción de toda una comunidad lo señala como inadecuado para ser propuesto a cargo alguno.

El rol de los árbitros del torneo, podría verse comprometido al final, porque se le imponen tratativas partidarias anti-democráticas, a todas luces ventajistas, inmorales y carente de transparencia, si se quedan en las formas podrían ser arrastrados al sumidero del juicio al fondo, ya que todo liderazgo publico que se pretenda legitimar debe descansar en principios, valores, y paradigmas éticos y morales. Por aquello de que:

Si usted permanece calmo, tranquilo y seguro de sí mismo, mientras los demás corren a su alrededor perdiendo la cabeza, quizá usted no comprende la gravedad de la situación. M. J. Smith


Comentarios

1 Comentario hasta ahora

  1. IVAN DIAZ on mayo 6, 2010 6:20 pm

    El Liderazgo Politico, es una carrera donde el que “mas tiene” “más puede”. El circo democratico de las elecciones son un reflejo de esto. Las consciencias son cada vez compradas y aunque la ley electoral sancione dicha conducta, el hecho social siempre esta ALANTE ALANTE..Es un mercado de mil colores donde el fraude maquillado siempre se roba el show…! Felicidades, excelente articulo reflexivo….!

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