El Miércoles 25 de Junio del 2008, decidí asistir a las gradas de la Cámara de Diputados, donde se conocería el informe de la Comisión Especial, creada para investigar a los miembros de la Cámara de Cuentas de la República, eran aproximadamente las 16:00 horas, cuando un gentil empleado del área de servicios, consiguió la llave que da acceso a las gradas, donde nos sentaríamos cinco personas, que llegamos por separados, para observar en directo, el espectáculo sin precedentes en los anales de esa Cámara de Diputados. El ambiente de gallinero y de “Play” en temporada de juego final, era la regla, unos hablaban entre sí, otros voceaban, otros, celular en manos conversaban muy ajenos a la supuesta solemnidad que debería de imperar, el Presidente auxiliado por el mallete, trataba en vano de establecer un mínimo de atención a la importante pieza, que leerían una secretaria y un secretario, a penas se podía escuchar en las gradas la lectura de la supuesta investigación de los pundonorosos legisladores, que de la noche a la mañana se despertaron todos: honestos y sancionadores, incluyendo algunos con expedientes judiciales pendientes en los tribunales de la República.

Las rasgaduras de las vestimentas, mereció la pena, nunca antes se daba un paso tan espectacular, de lo absolutamente ridículo a lo perfectamente sublime. La Cámara de Diputados en cuestión de días, conformó una Comisión Especial, para investigar a los miembros de la Cámara de Cuentas, en cuestión de días, horas si usted quiere, investigaron, interrogaron, redactaron y rindieron un informe, que esa misma noche (al decir del Presidente) se enviaría al Senado de la República, para juzgar a todos los miembros de la Cámara de Cuentas, no podía salir del asombro, de lo que estaba ocurriendo, hasta que no llegó el momento de la votación, para la aprobación o rechazo del referido informe. De una matrícula de 161 diputados presentes, 160 votaron positivamente, y la pieza fue aprobada, por esa extraña e inesperada unanimidad entre reformistas, perredeístas, peledeístas y aliados. Los mismos que durante mas de siete largos años han impedido la creación del Defensor del Pueblo, y con su absoluta displicencia han colocado en el zafacón de la historia, la Ley Numero 19-01, del 1 de Febrero del 2001, que creó la figura jurídica del Defensor del Pueblo. Siete largos años ha sido el trayecto, que se ha tenido que recorrer para que la Cámara de Diputados, se pronuncie y envíe una terna al Senado, para la selección del Defensor del Pueblo.

Como si se tratara de otro país, de otra Cámara de Diputados, pude escuchar, lindezas como: Estamos haciendo historia, la comisión actuó de manera diligente y se trabajó entre 10 y 12 horas seguidas, si queremos, podemos convertirnos en nuestro papel de vigilancia del Estado contra los funcionarios corruptos, en 14 años como legislador, no había tenido esta cámara una participación, como primer Poder del Estado, Este hecho se va a recoger en la historia, como un paso agigantado en la democracia dominicana. No podía creer que esos mismos legisladores tengan secuestrada una ley, en la cual se creó al único funcionario que seria capaz de llevar a efecto ,lo que ellos, pretendía hacer creer al país, y digo pretendían, porque todos sabemos que esta situación de la Cámara de Cuentas, no se originó en investigación alguna de la Cámara de Diputados, sino en la torpeza de los miembros de la Cámara de Cuentas, en los conflictos de intereses politiqueros y mafiosos, que convirtieron a un organismos que supuestamente estaba integrado por personas honorables en un perfecto reducto de oportunistas y logreros, con algunas raras excepciones, excepciones que sucumbieron por su falta de valor en denunciar en su momento las inconductas, de dos o tres avivatos y malandrines, convertidos de la noche a la mañana en probos ciudadanos, y que se nos hizo llamar “magistrados”. Prueba al canto, de que la Cámara de Diputados, no tenia ni idea de lo ocurrido en la Cámara de Cuentas, lo es la forma atropellada, leguleya, y subdesarrollada en que se produjeron los famosos interrogatorios, basta leer el informe de marras, para darnos cuenta, de lo superficial y alegre, en que descubrieron: Malas Conductas y Faltas Graves, que Dios quiera, que estas acusaciones no sean un boomerang filosos que se revierta contra algunos de los exaltados diputados que hoy se han erigidos en jueces de los jueces. La justicia y el juzgamiento, no se puede hacer por aclamación, como si se tratara una asamblea del partido, o una marcha de fenatrano.

Este accionar de la Cámara de Diputados no obedece a ninguna estrategia de adecentamiento, es puro teatro, y teatro de mal gusto, del peor, del Circo que se le brinda al pueblo para entretenerlo, es pura coyuntura, no existe tal UNANIMIDAD DE CRITERIO CONTRA LA CORRUPCION, porque desde esa misma cámara de diputados, se ha torpedeado el nacimiento del único funcionario que sí podría impulsar una real política de saneamiento moral y ético en la supervisión de los funcionarios publico, como lo seria el Defensor del Pueblo. La Ley que desde hace siete años creó el Defensor del Pueblo, establece con claridad que: La Cámara de Diputados someterá una terna de candidatos al cargo de Defensor del Pueblo, de la cual el Senado hará la selección de uno de ellos. El Defensor del Pueblo durara un periodo de seis años; será escogido con el voto favorable de las dos terceras partes de la matricula de senadores, y podrá ser elegido solamente para un nuevo periodo. La integración de la terna de la Cámara de Diputados se hará con el voto favorable de las dos terceras partes de la totalidad de sus miembros. Han transcurrido siete largos años y nadie se da por aludido en cuanto al cumplimento de esta ley. ¿Donde se encontraban los señores Diputados en los últimos siete años? ¿Qué suerte correrá esta ley, ya que el Senado solo recibirá una t e r n a que le enviará la Cámara de Diputados? Por fortuna, el Poder Ejecutivo, no tienen nada que ver con el procedimiento de selección, digo por fortuna, para que no se le pegue al Poder Ejecutivo, la razón del retraso en la designación, cuestión ésta que es de la absoluta responsabilidad de los miembros del Congreso Nacional ¿o no? De la lectura del artículo citado mas arriba , se desprende un procedimiento de selección que comprende cinco pasos, donde no se observa la intervención del Poder Ejecutivo por ningún lado, Veamos:

1. La Cámara de Diputados, con la aprobación favorable de las dos terceras partes de sus integrantes, seleccionara una terna con candidatos a Defensor del Pueblo.

2. La Cámara de Diputados presentará al Senado de la República la terna escogida.

3. El Senado de la República seleccionara al Defensor del Pueblo entre los candidatos incluidos en dicha terna.

4. La designación deberá ser aprobada por las dos terceras partes de la matricula del Senado.

5. El Defensor del Pueblo se elige por un periodo de seis años y solo se permite la reelección de un periodo más.

Como se puede ver a simple vista, la escogencia del Defensor del Pueblo, es de la exclusiva responsabilidad de Congreso Nacional. Desde el año 2001, estamos a la espera de la escogencia en el marco de la ley de esta persona. Las razones que llegan desde el Congreso Nacional, no son convincentes, y la ley continúa durmiendo el sueño eterno en una gaveta de una comisión, sin que nadie se dé por aludido. Obviamente, que se espera la selección de la terna, sin la cual el Senado no podrá hacer nada. ¿Ha preguntado el Presidente del Senado, las razones del retrasó en el envío a su hemiciclo de la terna ya escogida por la Cámara de Diputados? ¿Cual es el temor del Congreso Nacional, en no abordar este tema y ponerle punto final a esta pantomima? ¿Como se puede entender el comportamiento de los Diputados frente a la Cámara de Cuenta y frente al Defensor del Pueblo?
¿Quién dará seguimiento al precedente sentado por la Cámara de Diputados? ¿Continuaran otros procesos de destituciones de funcionarios por mala conducta, por falta de conocimientos de sus funciones, por mala practicas administrativas, o en cambio, el circo se detendrán en los siete magníficos de la Cámara de Cuentos? .Para refrescar la memoria a los señores legisladores y facilitarle la tarea de acción moralizadora, sentada en el precedente que comentamos, debemos de señalar que la ley 19-01 del 1 de Febrero del 2001, creó un funcionario de Estado, llamado Defensor del Pueblo, cuya misión, entre otras responsabilidades le asigna lo siguiente:
• Accionar para el fortalecimiento del Estado de Derecho y la gobernabilidad.
• Defender las garantías Constitucionales.
• Investigar y canalizar las denuncias y peticiones ciudadanas.
• Constituirse en Vehículo y enlace de la ciudadanía ante la administración pública y las empresas que administran servicios públicos.
• Ser mediador y generador de diálogos entre partes en conflictos con el Estado.
• Impulsar la participación ciudadana en la gestión publica.
• Promover y Defender los Derechos Humanos.
• Impulsar la creación de una cultura democrática en el país.
• Fortalecer las instituciones del Estado
• Dar seguimiento a los funcionarios públicos para que sus acciones administrativas no excluyan o perjudiquen a la ciudadanía.-
• Investigar los Actos Públicos opuestos a la ley o reglamentos.

Este precedente, solo podrá ser aprovechado, si la coherencia política acompaña, los pasos futuros de los Señores Diputados, y en los próximos días colocan en la agenda la designación del Defensor del Pueblo, para que sea éste el Funcionario del Estado, que dé seguimiento a las inconductas Administrativas , y quien pueda presentar verdaderas investigaciones en el ámbito del absoluto respeto al Debido Proceso de la ley, a la presunción de inocencia y a la presentación de cargos precisos e individuales, a toda persona que se ha de cuestionar por faltas graves o no en la administración publica. La chabacanería procesal y el morbo, no pueden ser motivos validos para una pretendida acción de moralidad pública. Únicamente la acción institucional serena, permanente y donde se garanticen Derechos Constitucionales adquiridos, podrá ser entendida como verdadero accionar de la justicia. El Defensor del Pueblo, es el ente natural, para garantizar cualquier política de Estado en materia de lucha contra la corrupción administrativa, ya que su misión principal, es supervisar, vigilar y prevenir que los fondos del Estado sean correctamente aplicados y no sean alegremente distraídos.

Aquí les dejo el Informe de la Comisión Especial que “investigó” a los miembros de la Cámara de Cuentas.


Comentarios

3 Comentarios hasta ahora

  1. Josue Arbaje on Julio 5, 2008 3:03 pm

    Con ese coraje y sin miedo es que deben hablar muchos de nuestros políticos.

    Me parece muy bien la apreciación sobre los resultados de este circo. Me parece que los señores diputados ahora quieren venir a ejercer el poder de la moral y el látigo de la ley, cuando desde la antigüedad han sido los primeros en violarlas, por ejemplo no eligiendo el defensor del pueblo.

    Creo que este hecho que hace historia, según los diputados, para que sirva de algo debe ir acompañado con otros conocimientos de acciones contra otros funcionarios del Estado los cuales han hecho cosas igual o peor que lo que aquí hemos visto.

    Espero que esto no sea un hecho aislado y que continúe el ejemplo de moral de nuestro Congreso Nacional (Senado y Cámara de Diputados)

    Espero también que este coraje del Dr. Martínez sea imitado por muchas personas que no se atreven a decir nada.

  2. Arnaldo Espinal Buenrostro on Julio 6, 2008 10:01 am

    Excelente enfoque,sobre un tema delicado,es historia elmiedo que tienen los diputados en escoger al Defensor del Pueblo,sin implicacion alguna decente,se han guardado la ley en una gaveta,para ahora de la noche a la mañana,convertirse en Acusadores,obviando todos los procedimientos y concluyendo con un atajo de papeles insustanciales,con el cual pretenden sorprender la opinion publica. La escogencia del Defensor del Pueblo,se le impone a los señores diputados,ahora mas que nunca.Guardar silencio y hacerse los chivos locos,lo evidencia de cuerpo entero.La eleccion del DEFENSOR DEL PUEBLO, pende sobre las cabezas de esos legisladores. Cual es la excusa ?

  3. Arturo Fernandez on Julio 6, 2008 10:43 am

    Creo entender el punto de vista del Dr.Martinez Portorreal,el cual mi aprecion es: Institucionalizar el pais. Su acertada critica a la Camara de Diputados,no tiene desperdicio,nadie se atreveria a responderle,ya que sus observaciones son contundentes y muy serias. Como es posible que teniendo la Camara de Diputados una ley vigente( ley # 19-01 ) que crearon ellos mismos,para darle facultad a un funcionario de Estado,que sirviera de supervisor,vigilante y le de seguimineto a
    las inconductas por parte de los funcionarios publicos,ellos mismos en desconocimiento de esa ley,emprenden a UNANIMIDAD, unas investigaciones truculentas contra los miembros de la Camara de Cuentas, que concluiria con acusaciones atipicas, y que por la fuerza de los acontecimientos,se vieron forzados a enviarlas al Senado,quienes sin solidos argumentos,comenzaron publicamente un llamado Juicio Politico,aunque porlo bajo,buscaron freneticamente la renuncia de dichos funcionarios,para evitarse el juzgamiento,concluyendo con el muy triste espectaculo de destituir al unico que no renuncio y al que tendrian que juzgar,sin embargo,fue destituido sin que se probaron los supuestos cargos en su contra,nadie conoce la sentencia de destitucion,invitamos al Senado hacer publica la sentencia,lo pongo en dudas,ya que la destitucion fue puramente mecanica,para justificar su propio procedimiento.Que lastima.
    Se impone lacreacion de verdaderos procedimientos institucionales,para que no se violenten principios consagrados en la constitucion y el codigo procesal penal, y garantizar que todos estemos protegidos por eldebido proceso de ley, y no desprotegidos por las coyunturas politiqueras,que al final dejan un sabor de insastifaccion y de dudas en los procesos.

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