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La Industria Nacional del Béisbol
febrero 12, 2007 | Deja un Comentario
Desde hace cierto tiempo, los productos locales para lograr un mayor desarrollo económico se comienzan a reducir. Un país es lo que produce, es la suma de su producción nacional. Debemos de profundizar nuestra inversión en lo que tenemos, sin suspirar por lo que no tenemos.
La Republica Dominicana es una cantera virgen de prospectos en el área deportiva del Béisbol, ya esta disciplina ha pasado desde un sano entretenimiento-pasión nacional a una fuente de generar riquezas para el país. En datos oficiales de las Grandes Ligas (MLB), a parte de los EE.UU., la República Dominicana es el país que cuenta con la mayor cantidad de peloteros en el béisbol de Grandes Ligas, superando en más del doble al próximo país (Venezuela).
Se puede hablar si temor a equivocación alguna de la Industria Nacional del Béisbol. En abril del año pasado las Grandes Ligas dio a conocer un estudio donde describió su impacto en la República Dominicana detallando que en el 2005 su impacto en la economía dominicana era en torno a los US$84 millones. En adición, en torno a esta disciplina gira una economía informal de extraordinaria proporción y asombrosas perspectivas, hasta el grado que elementos sin preparación académica sobre economía, como es mi caso, se aventuran a opinar sobre los beneficios económicos que encierra para todo el país, la explotación máxima del Béisbol.
La temporada de Béisbol Profesional organizada por LIDOM, que comienza desde hace más de cincuenta años, todos los Octubres y concluye durante los últimos días de Enero, ya no solo forma parte de la cultura deportiva del país, sino que mueve la economía de amplios sectores de la población, durante esos meses. Por acontecimientos muy ajenos a su naturaleza, las actividades beisbolera decayeron durante un tiempo y el entusiasmo bajo varios niveles en la aceptación popular. Sin embargo por esfuerzos de instituciones del Gobierno y por empresarios privados, las actividades volvieron a florecer y el entusiasmo ha alcanzado niveles de verdaderas fiestas deportivas, obviamente sin excluir las naturales dificultades, que implica toda acción de negocio. Ya no constituye una “ofensa” decir que el Béisbol es un lucrativo negocio, y lo fuera aún mas si fueran mas transparentes algunos de los empresarios del área, que sin motivos serios, pretenden rodear sus actividades del clásico misterio del inversionista criollo, que como buen criollo, siempre pretende buscar ventajas mas allá de la duda razonable, y trata que la leyes del mercado, relativas a las ofertas y las demandas, aquí no funcionen, o sean modificadas o sustituidas por las consabidas exoneraciones impositivas, como prerrequisito para hacer “generosa inversión”.
Lo que ocurre actualmente en Puerto Rico, con la caída alarmante del entusiasmo por el Béisbol, me han motivado a garabatear estas líneas, fuera de mi habitual escenario. En la Isla del Encanto, la pelota marcha por una pendiente enjabonada de convertirse en un deporte de minoría, ya que la mayoría prefiere el béisbol televisivo de las grandes ligas, léase de Estados Unidos. Cada día es menor el calor de los estadios deportivos y la algarabía popular en torno a la rivalidad de los equipos tradicionales; hasta el grado que amplios sectores de la juventud, rehúsa practicar este deporte de manera organizada y emigra hacia el norte en busca de oportunidades que muchas veces no obtienen, y las estadísticas no mienten.
En cambio en la Republica Dominicana, ocurre un fenómeno contrario, y altamente positivo para el negocio. El entusiasmo crece, pese a cambiar la rivalidad deportiva, hacen unos años atrás tigres del Licey y Leones del Escogido, marcaban el pulso de la fanaticada, hoy ese terreno corresponde a los eternos Tigres del Licey y a las Águilas Cibaeñas, con el repunte muy positivo de los Gigantes de San Francisco de Macorís, quienes jugando un buen béisbol, están levantado los ánimos en la región nordeste del país. Creo que a nadie le cabe la menor duda, de que ir a cualquier estadio a disfrutar de un partido de béisbol es un verdadero paseo para la familia, sobretodo si es fin de semana. Si se mercadearan mejor los partidos y se trabajara en crear un verdadero ambiente festivo-deportivo, la asistencia continuaría aumentado a los estadios y la comercialización vía radio y televisión, aumentaría considerablemente, sobre todo mejorando la calidad de los anuncios y eliminando menciones de mal gusto, como las referencias político partidaria, que parece desea copar las transmisiones.
Sin embargo, a lo que me quiero referir no es a lo que se esta viendo y viendo en estos momentos, que como regalo a la fanaticada nacional, nos llega la formidable actuación de los equipos dominicanos en la Serie del Caribe, ya no queda dudas, de que la Republica Dominicana es el equipo a vencer, la sana rivalidad surgida entre Puerto Rico y Republica Dominicana, parece que se convertirá en nicho de mercado, cada día es mayor el numero de Dominicanos que vuelan a los lugares donde se celebra la serie del caribe para respaldar su equipo, y dominicanos, residentes en New York, Miami, Venezuela, se unen a los residentes en Puerto Rico, para convertir la presencia dominicana, en un mensaje de estimulo y refrescante nacionalismo, de quienes llegaron a esas playas en condiciones muy ajenas al deporte.
A lo que me quiero referir es la expansión masiva en el territorio nacional e la práctica deportiva del béisbol, como estrategia para el desarrollo económico y deportivo del país. El torno a la industria del béisbol giran los negocios de contratación de peloteros, fabricantes de uniformes, guantes, pelotas, bates y otros útiles, que emplean los jugadores, al margen de las cobertura de publicidad mediante radio, Tv., vallas, carteles, promociones, cruzacalles, transporte, hoteles, comidas rápidas, bebidas refrescantes, etc., etc., millones de pesos circulan durante el periodo de la temporada del béisbol profesional. ¿Que ocurriría en la economía si ese dinamismo en vez de ser entre Octubre-Enero, fuera continuo por otros tres meses mas, o sea que al concluir la serie del caribe, se abriera una temporada de béisbol de la categoría de Doble AA?
Esta temporada, tendría unas características muy especiales, sobre las cuales me arriesgo a emitir algunos criterios, solo con carácter enunciativos y para que aquellos que tiene mayor dominio profesional del tema lo amplíen. Entre esas características, tendríamos: (a) Tendría un carácter nacional, cada provincia del país (las que puedan reunir los recursos humanos y financieros) conformaría un equipo de Béisbol completo en la categoría de doble AA, excluiríamos al Distrito Nacional, para permitir un mejor desarrollo provincial, esta liga provincial de doble AA, se dividiría a su vez, en tres zonas ( Este, Sur y Norte ),en la cada zona se jugarían dentro de un calendario de juegos, que concluiría con el equipo ganador de esa zona, el cual vendría competir con los equipos ganadores de las otras zonas, en una serie final por el campeonato provincial. La estructuración de esta liga deportiva provincial y este campeonato provincial, vendría como objetivo principal, el desarrollo deportivo en las provincias, en aquellas provincias, donde no existan instalaciones deportivas, se construirán las mismas, y donde existan se pondrían en condiciones óptimas para dar el servicio, las entradas serian a precio módicos, nunca gratis, porque de lo que se trata es de incentivar la economía de las respectivas zonas.
Los demás aspectos de carácter financieros, se tomarían en cuenta, no se trata de una actividad de béisbol profesional, pero se sentarían las bases para los nuevos prospectos que brillarían en este deporte provincial, se jugaría solamente los fines de semanas para hacer atractivo y competitivo el torneo, y se iniciaría con las principales provincias, para de ese modo ir abriendo el camino para aquellas zonas, que no reúnan todos los requisitos de participación.
Organizar esta liga deportiva provincial, se llevaría dos o tres años, para hacerla verdaderamente efectiva, sin embargo una vez organizada, ésta garantizaría el futuro del béisbol en la Republica Dominicana por el próximo siglo, ya que estamos hablando de unos 30 equipos de béisbol de doble AA, que recogerían a los novatos de cada provincia. Esta liga conjuntamente con las escuelas o fincas, ya abiertas en el país, por equipo de grandes ligas, darían un mayor contenido al béisbol profesional y por ende al propio béisbol de grandes ligas de los Estados Unidos.


