La construcción de un sistema democrático en un país atrasado, no es tarea fácil. Vivimos en una tierra de intereses políticos, sociales, económicos, religiosos, culturales, etc., etc., donde los hombres y las mujeres que integran la sociedad, no son ángeles, arcángeles ni serafines. Se impone pues, el establecimiento de reglas sociales para modular la convivencia humana en medio de esas circunstancias. Las luchas sociales por alcanzar nuevos y mejores escenarios para afianzar esa convivencia humana, ha sido la historia de la raza humana.

El preámbulo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, reza:

Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana;

Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias;

Considerando que es esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión

Frases lapidarias que como paradigmas nos orientan a forjar una sociedad humana, donde lo esencial sea la creación de un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión…. Todo esfuerzo en el sentido de crear las condiciones de una sociedad mejor, en el marco de esos principios, debe ser Bienvenido. La edificación de una sociedad fundamentada en un efectivo sistema de orden público, que garantice a todos y todas por igual, los mismos Derechos y las mismas oportunidades en materia de Educación, Salud y Alimentación, colocando al hombre común en el portal del reconocimiento de su dignidad, nos conlleva a valorar las iniciativas modernas, implementadas en otras sociedades donde se han logrado en un alto porcentaje los objetivos de esa convivencia humana.

La creación de la Oficina del Defensor del Pueblo, creada por la ley 19-01 del 1 de Febrero del 2001, crea una herramienta democrática, para poner al alcance del pueblo dominicano, un instrumento genuinamente democrático que de emplearse racionalmente, podría contribuir a sentar las bases de una nueva forma de valorar el espacio de convivencia humana en la pequeña República Dominicana.

Escuchamos a diario, que hacen falta determinadas leyes para obtener determinados objetivos, se crean las leyes y los objetivos no se alcanzan. A veces, además de las leyes hacen falta otros elementos, que superen la conciencia mágica. Tenemos la ley del Defensor del Pueblo desde el 2001, estamos en el 2010 y aún no hemos podido implementar el contenido de esa normativa. Es obvio que no se trataba de una ley, pues ésta ya está. ¿Entonces?

El subdesarrollo en determinada sociedad es global, no basta con imitar otros escenarios, sino de evaluar nuestras potencialidades para saber cuáles son nuestros retos y amenazas, para actuar en consecuencias. ¿De qué nos serviría una Oficina del Defensor del Pueblo? Veamos:

- Es una Autoridad Independiente. No se encuentra sujeto administrativamente a ninguno de los poderes del Estado, que puedan interferir en sus actuaciones por asunto de jerarquía

- Es un Ejecutor de la ley, limitado únicamente por la ley misma. En caso de ser sometido judicialmente por algún crimen o delito, deberá ser juzgado por la Suprema Corte de Justicia, y desde el momento que asuma sus funciones, gozará de inmunidad, por lo que no podrá ser detenido, perseguido o condenado, excepto cuando se trate de un caso de flagrante delito.

- Es un Funcionario del Estado con autonomía funcional, administrativa y presupuestaria, que tiene jurisdicción en todo el territorio de la República Dominicana, pudiendo establecer delegaciones en el interior del país.

- Es un Garante de las prerrogativas personales y colectivas de todos los ciudadanos, frente a las violaciones que pudieren incurrir funcionarios de la administración pública. A la vez de garantizar que las actuaciones de todos los funcionarios del Estado se ajusten a la moral, a las leyes vigentes, a los tratados, pactos firmados por la República Dominicana y a los principios generales del Derecho.

- Es un Investigador del Estado, investido por la ley de plenos poderes y facultades a fin de iniciar, de oficio o a petición de parte, cualquier investigación que conduzca al esclarecimiento de actos u omisiones del sector público y de aquellas entidades no publicas que presten servicios públicos.

Y en aquellos casos, de que un funcionario de la administración pública o de entidades prestadoras de servicios públicos realice un acto de exceso, ilegal o arbitrario, que afecte a un particular o a una colectividad, éstos podrán dirigirse ante el Defensor del Pueblo y plantear la queja o reclamación que corresponda. Esta actuación apodera de manera directa al Defensor del Pueblo, quien deberá realizar las investigaciones que considere necesarias.

El sistema democrático se fortalece con este tipo de herramientas, que en una primera etapa será fundamentalmente pedagógico por ser este país como es.

Por invitación de la Escuela de Graduados de Altos Estudios de la FF.AA, el pasado Jueves10-jun-10 ofreció una conferencia a la 8va promoción de la Maestría en Seguridad y Defensa Nacional, el empresario Español-Dominicano José Luis Corripio Estrada, mejor conocido como Don Pepín Corripio, Presidente del Grupo Empresarial Corripio.

Tome algunos apuntes, en los apena cincuenta minutos de exposición, no se trata de una cátedra magistral, sino de una conversación entre amigos, en un auditorio integrado por los maestrantes, autoridades académicas y profesores, quien componía una variedad de sectores profesionales y gubernamentales.

Entre los apuntes que pude escribir sobre la marcha, me llamaron la atención, algunos conceptos filosóficos y pragmáticos de un gurú del empresariado dominicano, capitán de empresas y exitoso empleador. Su mención no es exactamente textual, sino lo que yo pude captar:

➢ Un país es rico, dependiendo del interés que pueda tener su población en serlo.

➢ Leer el libro de las dietas, no rebaja de peso a nadie, a veces saber algo sobre alguna cosa no resuelva por si solo el problema, porque a veces la solución es más simple de lo que aparentemente aparenta. La voluntad por resolver, puede ser mayor que el conocimiento que se tenga, los resultados serán los que indicaran si hubo o no solución.

➢ Le sugerí al Señor Presidente, un Impuesto a la Ostentación, ya que seria el área de mayor recaudación, porque a todos nos gusta la ostentación, a veces la apariencia se coloca como un objetivo.

➢ En el antiguo Testamento, en el Libro de José, en la parábola de las Vacas Flacas y las Vacas Gordas, está la clave de la economía. Si durante el periodo de bienestar, no te prepara para el periodo difícil, cuando este llegue te ira a la quiebra. La cuestión no es descapitalizarse, sino de incrementar el capital cuando lo puedas hacer. Me contó un amigo, que cuando en Higuey, todas las casas eran de maderas y techo de zinc o de pajas, a un comerciante prospero, se le ocurrió construir su casa con el frente de Blocks y techo de cemento, sacó dinero de su negocio y construyó la casa, descapitalizándose pero con fuerte ostentación de riqueza y bienestar. Dos amigas de su esposa, sugirieron lo mismo a sus esposos que eran comerciantes y ambos, también siguieron la línea, sacaron capital de sus negocios, construyeron sus casas, creando una elite de casas nuevas de concreto. Los tres quebraron, no por hacer casas de concreto, sino por invertir su capital de manera inadecuada, en el momento inadecuado.

➢ No soy un genio, solo he trabajado y remado, creo que en la vida hay que trabajar y remar, trabajar y remar, trabajar y remar, allí está el éxito.

➢ No impongo mis criterios en los medios de comunicación de mi propiedad, a veces, los periodistas, pretenden imponer sus puntos de vistas y se le atribuyen al Dueño de la empresa. Soy de opinión, que hay que ser amplio y permitir la diversidad de opiniones.

➢ Se critica, que no pago buenos salarios, sin embargo, cuando se hablaba de la crisis económica, dije a mis empleados, unos 9,000 empleados, que ningunos iba a ser despedido por efecto de la crisis. Y ninguno fue despedido y continuar trabajando en la empresa. Cuando tenemos que hacer una bonificación, la reinvertimos en los empleados.

➢ Mi primer carro, fue un carro usado y creo que lo adquirí después de los veinte años, mi primera casa, la obtuve después de los 40 años. Hemos pasado, épocas de vacas flacas, mi padre llego en el 1916 a la Republica Dominicana, era un inmigrante. Yo nací en el 1934, se pueden imaginar todo lo ocurrido hasta hoy.

La reforma constitucional llevada a cabo en la República Dominicana, y que entro en vigencia el pasado 26 de Enero del 2010, colocó en el escenario político del país, nuevos elementos constitucionales, nuevas figuras, nuevos procedimientos, y nuevos enfoques de carácter constitucional, que todos se resumen: en una importantizacion de la INSTITUCIONALIDAD DEMOCRATICA.

Podemos estar a favor o en contra, del procedimiento a como se arribo a la reforma, pero la realidad objetiva es que quienes tenían mayor peso político, mejor posicionamiento, decidida intención, y mayor influencia en los poderes del Estado, impusieron sus puntos de vistas, en lo adelante lo que resta es hacer efectiva esa reforma, y luchar en ese marco, en la medida que las normativas lo permitan, ya que será la dinámica del accionar político del país, quien determinara, lo correcto o incorrecto de las reformas adoptadas.

Fue obvio que el anunciado Pacto de Caballeros (para llamarlo de algún modo) intervenido entre el Dr. Leonel Fernández y el Aspirante del PRD, Ing. Miguel Vargas Maldonado, marcó un antes y un después del quehacer político nacional, ya que reacondicionó los respaldos partidarios y trató de crear una reingeniería del accionar político. No solo porque, estableció con claridad, donde radica el núcleo duro del Poder político, sino y sobre todo, porque pasó tabla rasa a supuestos liderazgos partidarios. La oposición no tenía idea, de lo que hacía, ni a donde le conducirían esos caminos. Hoy lloran lágrimas de sangre.

Las estructuras partidarias (dominadas por un conservadurismo social y político) se han convertido en verdaderas agencias clientelares, populistas, trepadoras y mercantiles, nadie puede expresar en su sano juicio, que diferencia existe entre los principales partidos para solo mencionar los más publicitados. Quien domina la estructura del llamado “partido” se convierte en “líder”, “dirigente” y determinados medios de comunicación, se encargara del resto. No importa que el descrédito personal acompañe, la orfandad de pensamiento y la ignorancia política sean las prendas de estos encumbrados líderes políticos. Sus intervenciones públicas son dignas de una antología al disparate. Su brillante carrera política incluye el transfuguismo, trepar a como dé lugar, adulonería de la mas rastrera, en fin personajes intranscendentes, que han contaminado la vida política local de intranscendencias y superficialidad cotidiana.

En ese escenario ¿Que puede ser gobernabilidad? ¿Puede ser la gestión de buen gobierno, empleando los recursos y los criterios del sistema democrático, a fin de que la administración pública sea un servicio del gobierno para lograr los objetivos estratégicos del Estado?

Un sistema democrático, se construye con diversos actores: Ciudadanos, Gobierno, Oposición al gobierno, Instituciones, Sociedad Civil, Academias, Fuerzas Armadas, Iglesias, Empresarios, Medios de Comunicación, Trabajadores, Sectores productivos informales, en fin todas las fuerzas vivas de la nación. Todos somos partes activas del afanar democrático, nadie es más importante que nadie. Todos tenemos un paradigma que seguir: los lineamientos constitucionales y la convivencia pacífica para dirimir las naturales contradicciones sociales.

El mantener una sociedad como la nuestra con grandes desniveles sociales, económicos y culturales, el equilibrio democrático, parece una obra de arte, o una gestión de la providencia. Como no creo ni en lo primero, ni en lo segundo. Me inclino a pensar que eso que deseamos llamar SISTEMA DEMOCRATICO DOMINICANO, es lo más parecido, a tratar de buscarle una explicación lógica al carácter del dominicano, no existe el DOMINICANO TIPICO, no hay nada más surrealista que definir “lo Dominicano” es una suma de tantas cosas, que los expertos antropólogos, se han tranzado en aceptar sin definir: El Color Dominicano, El Humor Dominicano, La Raza Dominicana, etc., etc., y en el mejor de los casos, han decidido aceptar lo inexplicable, como un hecho: La música, la comida, la cultura, la fe dominicana, el sentido de humor, el deporte nacional, en fin, esos lazos misteriosos que unen a esa nación, que por más de 160 años pretende edificar un Estado Democrático.

Si usted desea saber, la profundidad del Estado de Derecho y la aplicabilidad de las normas constitucionales, ascienda a la administración del Estado o baje de ella, con cualquier vía. De inmediato usted comprenderás: Que lo más parecido a Dios Nuestro Señor, lo es nuestro Señor Presidente Constitucional de la Republica, en caso de ascender al Poder. Que lo más parecido a un Leproso en fase Terminal, es ser líder o jefe de la llamada oposición., o simplemente haber perdido las elecciones que lo conducen al poder. Lo que ayer fuiste hoy no lo eres. La cultura de que el que Ganó Ganó, no importan los porcentajes, tanto para ganar como para perder. La diferencia en cifras pueden ser pírricas, pero en la realidad las distancias son astronómicas. Por eso para “gobernar” hay que tener “mayoría en todas partes”. Si no hay mayoría, “no se puede gobernar”. Necesitamos mayoría aunque sea de UNO, pero mayoría. Con ese UNO, aplastamos, no gobernamos, se confunde avasallar con gobernar.

Conceptos tales como: Pactar, Conciliar, Complementar, Compartir, Proponer no existen en la cultura política dominicana. Usted Perdió, no es solo un slogan del querido Rafael Corporan, sino un hacha afilada en las manos del partido que ha obtenido mayoría, según el sistema electoral vigente. El partido político A y sus aliados pueden acumular el 51.23 % de los votos depositados y el partido político B y sus aliados reunir el 48.01 %; el primero gana todo y el segundo pierde todo, no importa que el escenario sea sobre una ausencia de votantes de más de 45 % de los inscriptos en el padrón electoral y de más o menos un 10 % ó 12 % de la población total del país en capacidad de ejercer sus derechos ciudadanos.

La llamada oposición no conoce estas matemáticas hasta que no le toca morder el polvo de la derrota electoral, La Oposición practica la lógica de la mayoría absurda: Si gano me quedo con todo, si pierdo denuncio el fraude colosal. Si por una circunstancia soy mayoría (la muerte de un líder carismático), ese hecho no previsto me llevara a aplicar mi mayoría. La amnesia política comienza a funcionar, lo primero que se olvida es que si hoy soy gobierno, fue porque ayer fui oposición. Sin embargo, mis reclamos de gobernabilidad solo serán aplicables a quienes me cuestionen el uso desproporcionar de los recursos del Estado, mientras estoy en la oposición no se me ocurrió auspiciar una ley para impedir ese uso y abuso, como tampoco, transparentar el sistema electoral y hacerlo más equitativo y representativo de las fuerzas que activan en el escenario político del país.

La gobernabilidad depende más de la oposición, que del gobierno, sobre todo, cuando se entiende y comprende que el sector gubernamental, no está conformado por Ángeles ni Arcángeles, venido en una nube que se poso en el palacio nacional, y deposito allí, a predestinados a quienes se le pide que sean diferentes, de lo que fueron estando en la oposición.

Gobernabilidad se entiende, como algo así: Déjenme gobernar tranquilo que yo gane y usted perdió. Nada de Oír, nada de crear puentes, nada de conciliar, nada de institucionalizar el accionar gubernamental. Nada de abrir discusiones para crear políticas de Estado sobre los Retos y Amenazas que aguardan a la nación. Pero tampoco, déjame tender puentes de advenimientos y respaldar las iniciativas gubernamentales que coincidan con lo que pueda favorece a la mayoría de la población, sino como soy oposición déjame obstaculizar todas iniciativas, sobre la lógica: ¿Por qué hacerlo bien, si lo podemos hacer mal?

¿Conducirán estas derrotas electorales a crear un ambiente de gobernabilidad a partir de las ópticas de los perdedores?

Ustedes se preguntaran y ¿los ganadores? ¿Qué harán los triunfadores en el escenario de la gobernabilidad? ¿Qué harán con todo el poder acumulado? Yo prefiero esperar resultados tangibles. Hay una vieja reflexión que reza:

“Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas”. Mario Benedetti

En la medida que el deterioro moral avanza en la sociedad dominicana, mayores son los esfuerzos en convertir ventajas politiqueras en normativas de libre aceptación. Con la tranquilidad del convencido, se pretenden justificar lo anti-ético, los anti-valores, lo inmoral, como algo normal.

Creo que es necesario, establecer criterios ahora, porque más tarde será más triste.

No hay que hacer un ejercicio de auto-crítica, sobre todo ,tratando de decir lo que hicimos ayer, que hoy no tenemos el valor de defender; a veces refugiarse en el pasado es una excelente excusa, sobre todo los que ayer hicieron algo relevante , y hoy, justifican y acompañan, degradaciones éticas, iguales o peores que las que ayer combatíamos. Mantener el silencio cómplice frente al creciente tsunami inmoral que nos arropa, es simplemente criminal.

Podríamos hacer un rosario de evaluaciones de los comportamientos anti-éticos e inmorales, que exhiben determinados personajes, pero correríamos el riesgo de levantar un sumario de acusación e imputaciones sancionadas por los códigos penales vigentes, pero la profundidad del juzgamiento público, no llega a esos niveles y solo nos queda el juzgamiento en el marco del código ético y moral que como reserva de la sociedad nos queda. La podredumbre del ejercicio partidario descalifica por igual a gubernamentales y opositores (¿opositores, a qué?).

La presente campaña electoral abierta para optar por cargos en el Congreso Nacional, ha sido un verdadero ejercicio de Strip tease, donde hemos asistido a un verdadero destape ético, digno de los mejores burdeles de Moulin Rouge, la propuesta de un largo periodo congresual de seis largos años, a disparado a niveles inimaginables los comportamientos partidarios, no hay, no existe, ninguna diferencia entre lo que hacen unos y deshacen otros.

El Constitucional derecho de elegir y ser elegido, se encuentra secuestrado en el oscuro recinto de la componenda partidaria, para justificar lo injustificable. Descalificados de todos los colores se presentan ante la ventanilla partidaria a buscar su curul, por los ingentes servicios prestado al partido; la estructura partidaria cuan prostituta endeudada no esconde su pudor y deja ver su refajo, al presentar a proxenetas, narcotraficantes, estafadores, violadores, alcohólicos, degenerados, testaferros, prestamistas, buscados por la ley, como pundonorosos ciudadanos dignos de ocupar un escaño en el Congreso Nacional. Poco importa la condición ética o moral del presentado, aunque la percepción de toda una comunidad lo señala como inadecuado para ser propuesto a cargo alguno.

El rol de los árbitros del torneo, podría verse comprometido al final, porque se le imponen tratativas partidarias anti-democráticas, a todas luces ventajistas, inmorales y carente de transparencia, si se quedan en las formas podrían ser arrastrados al sumidero del juicio al fondo, ya que todo liderazgo publico que se pretenda legitimar debe descansar en principios, valores, y paradigmas éticos y morales. Por aquello de que:

Si usted permanece calmo, tranquilo y seguro de sí mismo, mientras los demás corren a su alrededor perdiendo la cabeza, quizá usted no comprende la gravedad de la situación. M. J. Smith

El Obamacare

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Articulo original: “El Obamacare” por Carlos Báez Evertsz

El domingo 21 de marzo ha sido una fecha clave para el avance social en los Estados Unidos. Se votaba en el Congreso la Ley de universalización de la Sanidad o Salud. Tema que se ha debatido por decenios, que Clinton no pudo llevar adelante, que ha estado sometida a careos en el Congreso y el Senado y ha sido estudiada con lupa, y que contaba con la firme oposición del Partido Republicano.

Hasta el mismo momento de la votación la tensión era intensa, sobre todo en el seno de los mismos demócratas. Aunque se suponía que la ley podía aprobarse persistía la realidad que, ante el horizonte cercano de elecciones congresionales, algunos representantes se debatían entre la lealtad al Partido Demócrata y al presidente Obama, o ser reelegidos o no, debido a que en la opinión pública americana, el tema no goza de un gran consenso.

Visto desde la óptica de este lado del atlántico, desde Europa, es difícil de entender por qué tantos norteamericanos se oponen o dudan sobre esta ley de universalización de la salud. En Europa, la Salud es un derecho garantizado a sus ciudadanos y residentes legales, y dependerá, naturalmente, del nivel de ingresos de cada familia, él que alguien esté dispuesto a no usar los servicios asegurados de salud, y prefiera ir a clínica privadas, a sus expensas, por cualquier motivo. Pero en líneas generales los hospitales públicos tienen una tecnología incluso más sofisticada que gran parte de las clínicas privadas.

En Estados Unidos, sus concepciones archi individualistas y el darwinismo social tan arraigado entre los americanos “wasp” y también entre muchos “latinos” que se han socializado con la ideología de rechazo a lo estatal, a los impuestos, y asimilado toda la ideología ultra conservadora y excluyente, así como entre algunas minorías negras más sofisticadas y naturalmente ricas, como un juez del Supremo conservador, cuya mujer –blanca-, ha hecho campaña activa contra la Ley de Salud.

Ellos no tienen en consideración que la extensión del derecho a la sanidad para más de 32 millones de personas, que actualmente carecían de ella, es un derecho humano, vigente en la práctica totalidad de los países desarrollados. Eso no se lo plantean. Si tengo trabajo y mi plan privado de Salud, los demás que se las apañen. Como decía el clásico español, viva yo caliente, y ríase la gente.

Otro aspecto que ha movido a la opinión pública contra la ley ha sido la acción de los grupos ultra conservadores que se oponen no sólo a esta ley sino a todo lo que significa Obama. No en vano lo han tachado de “socialista”, lo cuál es el equivalente de lo que los conservadores dominicanos utilizan para referirse a sus adversarios políticos –muchos de ellos tan conservadores como ellos-, como “perros”. Es decir, un epíteto peyorativo y despreciativo, con un matiz implícito de rechazo y estigma social por ser de clase trabajadora o baja.

Se ha producido en el combate contra Obama una alianza de hecho entre los predicadores protestantes, muchos católicos, los anti estatalistas y anti impuestos de la derecha de los “Tea Party” y aún más a la derecha, si cabe, los racistas de la John Birch Society, los Birthers, los Oath Keepers y las milicias armadas, con el sostén mediático de la Fox News de Murdoch y financiero de las aseguradoras médicas, para vender la idea de que la aprobación de la Ley de Salud era un medio para financiar las prácticas abortistas por el Estado.

Los que no se movían con esta consigna recibían otra: sus planes médicos empeorarían o se encarecerían, y los más sutiles decían que la nueva ley de salud iba a imponer controles –como los pondrá – para limitar los gastos médicos, y eso iba a reducir las posibilidades de la investigación médica en algunos centros, reducidos en número, en los cuáles no se reparaba en los gastos en que podía incurrir un paciente, ya que, en última instancia, los mismos serían sufragados por recursos públicos.

Para concluir y resumir la importancia de esta nueva ley de universalización de la salud en los EEUU, y por tanto, el paso de avance que significa en la democratización de la sociedad norteamericana, recordemos que la misma va a proporcionar cobertura médica a 32 millones de personas que no tenían esa cobertura y que a partir de 2014 todo el mundo deberá tener un seguro médico.

Las aseguradoras no podrán excluir de los servicios médicos a las personas que tienen alguna enfermedad preexistente al hacerse el seguro o subirles el mismo como ocurría con las mujeres.

Los hijos estarán cubiertos por el seguro de sus padres hasta la edad de 26 años. Se ampliará el seguro médico a los pobres, (Medicaid) es decir, a las familias de cuatro personas que tengan ingresos familiares totales anuales inferiores a 29.327 dólares (21.675 euros o 1.055,772 pesos dominicanos), es decir, 2,443 dólares mensuales ((87. 948 pesos dominicanos).

Supongo que pese a todas las prédicas conservadoras, republicanas, neoliberales y anti estatalistas, ese “socialismo” será bien recibido, al menos, por esos 32 millones de personas, hasta ahora sometidos a una verdadera exclusión social y de salud.